Aparato Respiratorio Humano
martes, 7 de junio de 2016
miércoles, 18 de mayo de 2016
El hipo
El diafragma casi siempre funciona a la perfección.Desciende cuando inhalas para ayudarte a llevar aire a los pulmones y sube cuando exhalas para poder expulsar el aire de los pulmones. Pero a veces el diafragma se irrita y cuando esto sucede, sube de manera brusca y hace que la respiración sea diferente de lo normal. Cuando esta respiración irregular llega a la laringe, se produce el hipo.
martes, 17 de mayo de 2016
Enfermedades del diafragma
·
Tumores diafragmáticos: Los tumores -lipoma, fibroma, neurofibroma
y quistes- son raros, particularmente el fibrosarcoma, que es maligno.
·
Lesión del nervio frénico: Las lesiones unilaterales de los nervios
frénicos (izquierdo o derecho) producen parálisis del hemidiafragma
correspondiente. La clínica puede ser variable, desde evolucionar de manera
asintomática y pasar desapercibida hasta presentar signos de insuficiencia
respiratoria.
·
Roturas diafragmáticas: La causa mayoritaria de roturas diafragmáticas son
los traumatismos que puede ser cerrados, debidos a compresión brusca del
abdomen superior o del tórax inferior o bien abiertos, motivados por heridas
del abdomen superior o del tórax inferior.
Enfermedades pulmonares
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Vasculitis Pulmonar: Es una inflamación de los vasos sanguíneos del
pulmón secundario a enfermedades sistémicas también de origen inflamatorio. Se
caracteriza por dificultad respiratoria rápidamente progresiva, hemorragia
pulmonar y baja de oxígeno en la sangre.
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Tromboembolia Pulmonar: Se caracteriza por la formación de un
coágulo que ocluye el riego sanguíneo de los pulmones que proviene de alguna
parte del cuerpo, más comúnmente de los miembros inferiores. Esto en los casos
más severos puede ocasionar fracaso del corazón derecho. Los síntomas son
aparición súbita de dificultad respiratoria, baja de oxígeno en la sangre,
taquicardia y ocasionalmente dolor en el tórax.
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Fibrosis Quística: Enfermedad genética consistente en un defecto en
la función de los canales del Cloro en el cuerpo humano. Se hereda
necesariamente de la información proveída por AMBOS padres hacia el producto.
Se caracteriza por infecciones de las vías respiratorias bajas y neumonías
frecuentes desde temprana edad, tos con expectoración abundante y verdosa,
retraso del crecimiento, diarreas fétidas y dificultad respiratoria.
·
Tuberculosis Pulmonar: Causada por el Mycobacterium Tuberculosis,
un germen agresivo que destruye el pulmón de manera lenta en la mayoría de las
veces. El tratamiento disponible en nuestro país es excelente y eficaz, pero es
el único por lo que el apego terapéutico es primordial. Los síntomas son: tos
con expectoración verdosa con o sin huellas de sangre, pérdida de peso, fiebres
y sudoraciones vespertinas/nocturnas.
·
Cáncer Pulmonar: Desgraciadamente es una de las principales causas
de mortalidad en nuestros tiempos. La relación directa con el tabaco ha hecho
que las campañas publicitarias de cigarrillos disminuyan su intensidad de
propaganda en los medios masivos de comunicación. Los tumores originados
primariamente en el pulmón son el carcinoma epidermoide, el carcinoma de
células pequeñas, el adenocarcinoma y el carcinoma de células grandes, siendo
los dos primeros los que guardan relación estrecha con el tabaquismo. Los datos
de sospecha son: expectoración sanguinolenta, pérdida de peso, derrame pleural,
tos y falta de aire con imagen radiológica compatible.
Enfermedades bronquiales
·
Asma bronquial: es una enfermedad crónica del sistema respiratorio
que afecta los pulmones y aparece frecuentemente en la infancia. Aunque la causa es
desconocida, es posible que tenga un alto porcentaje hereditario. Síntomas: respiración
sibilante, jadeos, falta de aire, opresión en el pecho y tos durante la noche o
temprano en la mañana. Prevención: no hay una cura definitiva, pero
los ataques pueden prevenirse evitando los ácaros del polvo doméstico, el humo
del tabaco, el moho, el pelo de las mascotas y el aire contaminado. El
ejercicio físico extenuante y ciertos estados emocionales pueden causar
episodios de asma. Tratamiento: broncodilatadores, mediante
nebulizadores o inhaladores.
·
Bronquiolitis: es una inflamación aguda de los bronquiolos. Los más
vulnerables son los niños. La causa más habitual es el virus sincicial
respiratorio (VSR). Se calcula que más de la mitad de los bebés están expuestos
a este virus en su primer año de vida. Se transmite de una persona a otra por
el contacto directo con las manos contaminadas, por secreciones nasales o a
través de las gotitas que generan al toser o estornudar quienes ya tienen la
enfermedad. Síntomas: suele comenzar como un resfrío. Hay que estar
alerta cuando un niño tiene tos, cansancio, fatiga, fiebre, respiración muy
rápida (taquipnea), aletea o retrae los músculos del tórax en un esfuerzo por
respirar. Si tiene color azulado en la piel, las uñas o los labios es posible
que se deba a la falta de oxígeno y necesita tratamiento urgente. Prevención: no
exponer a los niños al humo del cigarrillo, lavarles seguido las manos,
mantener alejados a los bebés de las personas resfriadas o con tos. Si alguien
de la familia tiene una infección en las vías respiratorias debe lavarse las
manos antes de tocar a los niños. También ayuda mantener la lactancia materna. Tratamiento: se
administran broncodilatadores o inhaladores. Los antibióticos no son efectivos
contra las infecciones virales.
·
Bronquitis: es la inflamación de los conductos bronquiales, o sea,
las de vías que llevan oxígeno hacia los pulmones. La bronquitis aguda suele comenzar como una infección respiratoria viral que
afecta la nariz, los senos paranasales y la garganta, y que luego se extiende
hacia los pulmones. También existe la bronquitis crónica, que es un tipo de
EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). La causa más común de este mal
es el tabaco, aunque puede desencadenarse por respirar otro tipo de humo y
polvo por largos períodos. Nunca desaparece completamente; el tratamiento ayuda
a evitar o disminuir sus manifestaciones. Síntomas: en ambos tipos de
bronquitis, la común y la crónica, se sienten molestias en el pecho, fatiga,
fiebre, dificultad para respirar, sibilancias y tos con flema. La bronquitis
aguda mejora luego de unos siete a diez días, y la crónica se diagnostica
cuando se presenta tos con mucosidad casi todos los días por lo menos durante
tres meses. Prevención: no fumar, hacer actividad física, hidratarse y
alimentarse bien. Tratamiento: tomar mucho líquido, hidratar las
secreciones y no fumar. La bronquitis crónica requiere medicación broncodilatadora.
·
Broncoespasmo: en cada movimiento respiratorio ingresa al pulmón
una cantidad fija de aire. Cuando la mucosa interna del bronquio se inflama o
el músculo externo del bronquio se contrae, entra menos aire, la frecuencia
respiratoria aumenta y se produce tos. Se calcula que un tercio de los menores
de seis años presentan broncoespasmos ante infecciones respiratorias leves que,
en la mayoría, desaparecen cuando crecen. Quienes tienen antecedentes familiares
de asma o alergia son más propensos a sufrir esta enfermedad pasada la
infancia. Síntomas: taquipnea y tos. Tratamiento:los cuadros
leves y moderados suelen tratarse con broncodilatadores mediante
nebulizaciones; los más severos, con broncodilatadores y corticoides. Los niños
que lo sufren a repetición deben vacunarse contra la gripe y contra el
neumococo.
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