miércoles, 18 de mayo de 2016

El hipo

El diafragma casi siempre funciona a la perfección.Desciende cuando inhalas para ayudarte a llevar aire a los pulmones y sube cuando exhalas para poder expulsar el aire de los pulmones. Pero a veces el diafragma se irrita y cuando esto sucede, sube de manera brusca y hace que la respiración sea diferente de lo normal. Cuando esta respiración irregular llega a la laringe, se produce el hipo.




martes, 17 de mayo de 2016

Enfermedades del diafragma

·        Tumores diafragmáticos: Los tumores -lipoma, fibroma, neurofibroma y quistes- son raros, particularmente el fibrosarcoma, que es maligno.
·        Lesión del nervio frénico: Las lesiones unilaterales de los nervios frénicos (izquierdo o derecho) producen parálisis del hemidiafragma correspondiente. La clínica puede ser variable, desde evolucionar de manera asintomática y pasar desapercibida hasta presentar signos de insuficiencia respiratoria.

·        Roturas diafragmáticas: La causa mayoritaria de roturas diafragmáticas son los traumatismos que puede ser cerrados, debidos a compresión brusca del abdomen superior o del tórax inferior o bien abiertos, motivados por heridas del abdomen superior o del tórax inferior.

Enfermedades pulmonares


·        Vasculitis Pulmonar: Es una inflamación de los vasos sanguíneos del pulmón secundario a enfermedades sistémicas también de origen inflamatorio. Se caracteriza por dificultad respiratoria rápidamente progresiva, hemorragia pulmonar y baja de oxígeno en la sangre.
·        Tromboembolia Pulmonar: Se caracteriza por la formación de un coágulo que ocluye el riego sanguíneo de los pulmones que proviene de alguna parte del cuerpo, más comúnmente de los miembros inferiores. Esto en los casos más severos puede ocasionar fracaso del corazón derecho. Los síntomas son aparición súbita de dificultad respiratoria, baja de oxígeno en la sangre, taquicardia y ocasionalmente dolor en el tórax.
·        Fibrosis Quística: Enfermedad genética consistente en un defecto en la función de los canales del Cloro en el cuerpo humano. Se hereda necesariamente de la información proveída por AMBOS padres hacia el producto. Se caracteriza por infecciones de las vías respiratorias bajas y neumonías frecuentes desde temprana edad, tos con expectoración abundante y verdosa, retraso del crecimiento, diarreas fétidas y dificultad respiratoria.
·        Tuberculosis Pulmonar: Causada por el Mycobacterium Tuberculosis, un germen agresivo que destruye el pulmón de manera lenta en la mayoría de las veces. El tratamiento disponible en nuestro país es excelente y eficaz, pero es el único por lo que el apego terapéutico es primordial. Los síntomas son: tos con expectoración verdosa con o sin huellas de sangre, pérdida de peso, fiebres y sudoraciones vespertinas/nocturnas.

·        Cáncer Pulmonar: Desgraciadamente es una de las principales causas de mortalidad en nuestros tiempos. La relación directa con el tabaco ha hecho que las campañas publicitarias de cigarrillos disminuyan su intensidad de propaganda en los medios masivos de comunicación. Los tumores originados primariamente en el pulmón son el carcinoma epidermoide, el carcinoma de células pequeñas, el adenocarcinoma y el carcinoma de células grandes, siendo los dos primeros los que guardan relación estrecha con el tabaquismo. Los datos de sospecha son: expectoración sanguinolenta, pérdida de peso, derrame pleural, tos y falta de aire con imagen radiológica compatible.

Enfermedades bronquiales


·        Asma bronquial: es una enfermedad crónica del sistema respiratorio que afecta los pulmones y aparece frecuentemente en la infancia. Aunque la causa es desconocida, es posible que tenga un alto porcentaje hereditario. Síntomas: respiración sibilante, jadeos, falta de aire, opresión en el pecho y tos durante la noche o temprano en la mañana. Prevención: no hay una cura definitiva, pero los ataques pueden prevenirse evitando los ácaros del polvo doméstico, el humo del tabaco, el moho, el pelo de las mascotas y el aire contaminado. El ejercicio físico extenuante y ciertos estados emocionales pueden causar episodios de asma. Tratamiento: broncodilatadores, mediante nebulizadores o inhaladores.
·        Bronquiolitis: es una inflamación aguda de los bronquiolos. Los más vulnerables son los niños. La causa más habitual es el virus sincicial respiratorio (VSR). Se calcula que más de la mitad de los bebés están expuestos a este virus en su primer año de vida. Se transmite de una persona a otra por el contacto directo con las manos contaminadas, por secreciones nasales o a través de las gotitas que generan al toser o estornudar quienes ya tienen la enfermedad. Síntomas: suele comenzar como un resfrío. Hay que estar alerta cuando un niño tiene tos, cansancio, fatiga, fiebre, respiración muy rápida (taquipnea), aletea o retrae los músculos del tórax en un esfuerzo por respirar. Si tiene color azulado en la piel, las uñas o los labios es posible que se deba a la falta de oxígeno y necesita tratamiento urgente. Prevención: no exponer a los niños al humo del cigarrillo, lavarles seguido las manos, mantener alejados a los bebés de las personas resfriadas o con tos. Si alguien de la familia tiene una infección en las vías respiratorias debe lavarse las manos antes de tocar a los niños. También ayuda mantener la lactancia materna. Tratamiento: se administran broncodilatadores o inhaladores. Los antibióticos no son efectivos contra las infecciones virales.
·        Bronquitis: es la inflamación de los conductos bronquiales, o sea, las de vías que llevan oxígeno hacia los pulmones. La bronquitis aguda suele comenzar como una infección respiratoria viral que afecta la nariz, los senos paranasales y la garganta, y que luego se extiende hacia los pulmones. También existe la bronquitis crónica, que es un tipo de EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica). La causa más común de este mal es el tabaco, aunque puede desencadenarse por respirar otro tipo de humo y polvo por largos períodos. Nunca desaparece completamente; el tratamiento ayuda a evitar o disminuir sus manifestaciones. Síntomas: en ambos tipos de bronquitis, la común y la crónica, se sienten molestias en el pecho, fatiga, fiebre, dificultad para respirar, sibilancias y tos con flema. La bronquitis aguda mejora luego de unos siete a diez días, y la crónica se diagnostica cuando se presenta tos con mucosidad casi todos los días por lo menos durante tres meses. Prevención: no fumar, hacer actividad física, hidratarse y alimentarse bien. Tratamiento: tomar mucho líquido, hidratar las secreciones y no fumar. La bronquitis crónica requiere medicación broncodilatadora.

·        Broncoespasmo: en cada movimiento respiratorio ingresa al pulmón una cantidad fija de aire. Cuando la mucosa interna del bronquio se inflama o el músculo externo del bronquio se contrae, entra menos aire, la frecuencia respiratoria aumenta y se produce tos. Se calcula que un tercio de los menores de seis años presentan broncoespasmos ante infecciones respiratorias leves que, en la mayoría, desaparecen cuando crecen. Quienes tienen antecedentes familiares de asma o alergia son más propensos a sufrir esta enfermedad pasada la infancia. Síntomas: taquipnea y tos. Tratamiento:los cuadros leves y moderados suelen tratarse con broncodilatadores mediante nebulizaciones; los más severos, con broncodilatadores y corticoides. Los niños que lo sufren a repetición deben vacunarse contra la gripe y contra el neumococo.