martes, 17 de mayo de 2016

Enfermedades olfativas

  • Hiperosmia: aumento en la capacidad de detectar olores. Es desagradable ya que todo olor se detecta incrementado se tiene que recurrir a usar productos sin olor ni perfumes.. ya que el incremento en el olor puede hasta llegar a desencadenar crisis asmáticas en personas susceptibles a ellos...
  • Anosmia: es la pérdida del olfato. Uno de los primeros síntomas en su detección es que las personas que la padecen no sienten el sabor de sus comidas y encuentran toda sustancia insípida (sin sabor), por la conexión que posee el sentido del gusto con el olfato. Suele ocurrir por trastornos químicos y, generalmente, por traumatismos craneales.
  • Hiposmia: es la reducción de la capacidad de detectar los olores.
  • Pólipos: son tumores que aparecen en las membranas de las mucosas irritadas, generalmente por resfriados frecuentes. Cuando estos obstruyen la fosa nasal o producen dolor, deben ser extraídos mediante una intervención quirúrgica.
  • Rinitis: afecta a la mucosa nasal y dependiendo de la época, puede ser un síntoma      de alergias (si ocurre en primavera, puede revelar alergias al polen o al polvo). Ocasiona estornudos, obstrucción, secreciones nasales y, a veces, falta de olfato.
  • Sinusitis: ocurre cuando la mucosa de los senos paranasales se inflama y los residuos de polvo en la nariz quedan atrapados produciendo malos olores al dejar salir paulatinamente estos desechos, está acompañada de dolor en la cabeza




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