lunes, 16 de mayo de 2016

Cuida tus pulmones


La mejor forma para mantener a tus pulmones sanos es no fumar. Fumar no es bueno para ninguna parte de tu cuerpo y tus pulmones lo detestan especialmente. El humo de los cigarrillos daña los cilios de la tráquea de forma que no pueden moverse para mantener la suciedad y otras sustancias fuera de los pulmones. Tus alvéolos también se ven afectados y sufren,  porque las sustancias químicas que contiene el humo de cigarrillo pueden hacer que las paredes de los delicados alvéolos se rompan, dificultando la respiración. Finalmente, el humo del cigarrillo puede dañar las células de los pulmones tanto que las células sanas podrían desaparecer y ser éstas sustituidas por células cancerosas. Los pulmones son normalmente resistentes y fuertes, pero los cigarrillos pueden dañarlos muy fácilmente -y a menudo es muy difícil o imposible curarlos. Si necesitas trabajar con componentes químicos en una clase de arte o de manualidades, asegúrate de llevar una máscara protectora para evitar que los gases tóxicos entren a tus pulmones.
También puedes cuidar tus pulmones haciendo ejercicio. El ejercicio es bueno para todas las partes de tu cuerpo, y especialmente para tus pulmones y tu corazón. Cuando haces ejercicio (como por ejemplo montar en bicicleta, correr, o nadar) tus pulmones requieren más aire para proporcionar a tus células el oxígeno adicional que necesitan. Cuando respiras más profundamente y tomas aire, tus pulmones se hacen más fuertes y mejores en su tarea de proporcionar a tu organismo el aire necesario para funcionar bien. ¡Mantén tus pulmones sanos y te lo agradecerán de por vida!

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